El testimonio de diez jóvenes que abrazaron la tierra de sus antepasados y descubrieron la historia que habita en su propia sangre.
Viajar a Polonia nunca se trató de conocer un nuevo destino. Para quienes tienen raíces polacas y forman parte de la colectividad en Argentina, esta experiencia significó acercarse más a una historia, una cultura y una
identidad que muchas veces conocieron primero a través de sus familias desde muy temprano en sus vidas.
Durante diez jornadas recorrieron Lublin, Kazimierz Dolny y Varsovia en el marco de un programa de formación y vinculación institucional. La propuesta les permitió complementar clases, visitas académicas, encuentros con instituciones y referentes polacos, paseos históricos y experiencias culturales.
Durante la primera semana en Lublin, conocieron la Universidad Católica Juan Pablo II (KUL) y compartieron actividades con profesores y representantes de distintas instituciones. En la KUL recibieron clases sobre la historia, formación y evolución de Polonia como Estado, y conocieron detalles de su cultura. Luego visitaron el Museo Estatal de Majdanek, el Instytut Pamięci Narodowej (Instituto de la Memoria Nacional) y el Muzeum Wsi Lubelskiej w Lublinie (Museo de la Aldea de Lublin), donde pudieron acercarse a diferentes aspectos de la
cultura y las tradiciones cotidianas del país.
Además, recorrieron Kazimierz Dolny, donde participaron de ceremonias religiosas y compartieron momentos con las personas que los recibieron. Allí se acercaron a aspectos típicos de Kazimierz como el castillo local, el kogut, y las vistas privilegiadas del río Wisła desde el Góra Trzech Krzyży.
La llegada a Varsovia abrió una nueva etapa del viaje. Allí visitaron la Embajada de la República Argentina en Polonia donde fueron recibidos cálidamente por el Encargado de Negocios a.i., Cristian Sokolowski y la Secretario Clara Vidal. En la reunión pudieron dialogar acerca de los objetivos de la beca, las motivaciones de cada uno de los participantes y posibles futuras líneas de trabajo para fortalecer la vinculación entre Argentina y Polonia.
A su vez, fueron recibidos por representantes de la Uniwersytet Warszawski quienes les brindaron un recorrido por el campus y sus alrededores, y les dieron información sobre las posibilidades académicas del centro de estudios. Otros hitos del viaje los marcaron las visitas al Muzeum Narodowe w Warszawie, epicentro del arte e historia de Varsovia, al archivo y sede central del IPN, y la recepción en el Palacio Presidencial, además de otras instituciones culturales y educativas. Gracias a este abanico amplio de instituciones predispuestas a
dialogar con el grupo pudieron conocer el trabajo sobre conservación de archivos históricos, la digitalización, la investigación y también el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas a la educación.
Uno de los aspectos más enriquecedores fueron los encuentros con las personas que los acompañaron durante el programa. Profesores, investigadores, funcionarios, representantes institucionales y miembros de la comunidad polaca se pusieron a disposición de ACAP y abrieron a sus jóvenes las puertas de sus espacios y, sobre todo, les permitieron conocer Polonia desde una mirada cercana y cotidiana.
Entre esos momentos especiales, Ailen Jarmolinski, una de las becarias, tuvo la oportunidad de asistir a la celebración de “Dożynki prezydenckie w trynczy”, dialogar personalmente con el presidente de la República de Polonia, Karol Nawrocki, y entregarle algunos presentes típicos llevados desde Argentina: un mate, alfajores y, especialmente, un libro de su dziadzio (abuelo), como una pequeña representación de su historia familiar y de los vínculos que unen a argentinos y polacos.
Por otro lado, el último fin de semana, el tiempo disponible estuvo destinado a seguir nutriéndose de la cultura polaca. Para ello, recorrieron la ribera del Vístula y el Stare Miasto (Ciudad Vieja) de Varsovia, visitaron el Museo del Alzamiento y se acercaron a sitios vinculados con el gran Fryderyk Chopin. Esos momentos les permitieron observar la vida cotidiana de las ciudades y descubrir cómo la historia y la cultura forman parte del presente.
Al regresar a Buenos Aires, la sensación que permanece es la de que el viaje no concluye con el regreso. La experiencia les permitió comprender que mantener viva una cultura no significa solamente conservar tradiciones, sino también profundizar en ellas para conocerlas de manera acabada, compartirlas y encontrar nuevas formas de transmitirlas.
En palabras de los propios becarios, “La emoción nos inundó desde el primer momento en que supimos que seríamos parte de este viaje, y esa sensibilidad nos acompañó en cada rincón que pisamos. Poner pie en la tierra de nuestros antepasados, escuchar el idioma resonar en la vida cotidiana y transitarlos lugares que antes solo existían en los relatos familiares nos conmovió de una manera profunda e inolvidable. Cada visita, cada encuentro institucional y cada abrazo compartido transformaron la teoría y los recuerdos en una vivencia a flor
de piel que nos llenó el corazón de orgullo y gratitud”.
En este sentido, cabe destacar que la sinergia de la Asociación Cultural Argentino-Polaca (ACAP) y la Beca Janusz Rusinek representó un puente entre pasado y futuro. Esta alianza encarnó un verdadero motor de preservación de la identidad y de formación para las nuevas generaciones. Gracias a esta articulación, se abrió una puerta para que los jóvenes de la colectividad puedan profundizar en sus raíces, tender lazos permanentes entre Argentina y Polonia y asimilar el compromiso de difundir su legado. La Comisión de Jóvenes ACAP es
el espacio donde seguirán desarrollando y poniendo en práctica sus ideas.
Artículo escrito por los becarios y becarias de la Beca Janusz Rusinek y miembros de ACAP:
● Damiano Suchecki, Julieta Agustina
● Jaluff, Agostina Nahir
● Jarmolinski, Ailen Noelia
● Larralde, Lautaro
● Liway, Adrian Maximiliano
● Mira, Karen
● Onyszczyk, Victoria
● Pampillon Cieslak, Cynthia Roxana
● Repetti Tarasewicz, Tatiana
● Rusca, Martin Francisco